Ana Callegaris

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Espacio de una escritora de Santa Fe, Argentina. Profundiza en el Microcuento. También se incluyen Relatos y Cuentos. Se le devuelve a la Literatura breve el lugar que merece. Correos a anacallegaris@yahoo.com.ar

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Sábado, 05 de noviembre de 2005

AMERIS Y EL HOMBRE DEL TREN

Ella esperó en la vieja estación de Animuya el tren hacia Jerónimo de Caspar.
Una nueva provincia y una nueva vida la esperaban. Recién había cumplido dieciocho años pero ya no quería esa realidad pueblerina. Le decían que cantaba bien y ahí se moriría de aburrimiento.
En una ciudad de más de un millón de habitantes la esperaban muchas oportunidades y diversión.
Subió al vagón del tren que venía desde Salta y en seguida tomó asiento con su humilde ropa y un bolso. A su lado, un hombre canoso leía un libro pequeño de tapas bordó.
El convoy tomó velocidad hacia el sur y su corazón se estremeció. El hombre se durmió mientras se iba tumbando hacia Ameris. Ella no lo quiso detener, se trataba de un obispo o algo así, lo notó por sus atavíos.
La noche fue dando paso al amanecer mientras cruzaban el límite interprovincial.
No, no podía ser que un persona de la Iglesia la estuviera... tocando. Su seno izquierdo se erizó con la mano de ese hombre adormilado.
Al llegar a Caspar, lo miró con vergüenza, cruzó avenida Trejo y creyó que él la seguía con la mirada.
Lo encontró tres meses después en la Peatonal Soleada. Se saludaron y conversaron.
Hace más de un año que son amantes. Ella frecuenta la residencia privada de Su Excelencia en las sierras, tratando de pasar inadvertida. Estar desnuda en la cama de cuatro plazas en una habitación rodeada de mármoles la hace vibrar y el ex obispo salteño resultó ser un amante excepcional.
Desde que aquel tren llegó, es el arzobispo de Jerónimo de Caspar.
Ameris reside en un piso céntrico mientras combina paseos de compras, reuniones de instituciones religiosas con su trabajo en el Coro Polifónico de la Arquidiócesis Provincial.
En sólo un año se olvidó de Animuya, de sus siestas calurosas, las calles de tierra y la humildad de su gente.

Por: Ana Callegaris | General | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

¡Hola Ana!

¿Qué tal? Me has dejado un mensaje en mi blog. Me encanta Borges. Su erudición, su obsesión por el infinito,... todo lo que he leido de él me ha encantado. Veo que a tí también te gustan los relatos cortos. He leído algunos de los tuyos y hay algunos bastante interesantes. Bueno, a mí me ha hecho gracia la forma en que utilizáis el castellano, la verdad es que vuestro acento es muy bonito.

Bueno, espero que me cuentes algo sobre Borges. O que des alguna opinión sobre mi blog.

¡Un saludo!

Emilio | 08-02-2006 00:34:33

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